ALTERIDAD

29.04.2017 / 28.05.2017

[…] “Quítense la piel y quedará disuelta la frontera entre ustedes y los otros seres humanos “, declara Ramachandran. Podríamos ir más lejos, el arte libera esta posibilidad: “Ábrase la piel y se disolverá la frontera entre el ser humano y toda criatura viviente”. Disolver la frontera no es deshacer las diferencias bajo el paraguas de la igualación, sino el reconocimiento de que la diferencia es la única forma en que puede manifestarse lo que es propiamente humano y por eso se repite. […] En las criaturas de Nadia Guthmann el metal no está llamado a brillar sino a convertirse en membrana elástica que dilata sus poros hasta volverse translúcido, de tal manera que el límite que supone la piel se pierde y somos otro. Al mismo tiempo el metal resiste y sostiene, la piel se conserva para permitirnos la conciencia de que, ese otro, no es más que el aspecto de una auto-repetición fundamental. La esencia no es más que la inseparabilidad de la diferencia y la repetición. Una constante atraviesa los animales de Guthmann: su doble constitución. En ellos no hay esqueleto, no hay fondo, no hay substancia como unidad última, esencial. El esqueleto es la piel de tal forma que el fondo es la superficie. […] La “interioridad” tiene lugar en el espacio mismo de la “exterioridad”. Mercedes Vacarezza

Artistas:

NADIA GUTHMANN